sábado, 18 de julio de 2009

Deporte y Paz

Deporte y Paz 

            En 1.999 la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una resolución que ratificó la paz como derecho humano fundamental. Por medio de esta resolución se exhortó a todos los países a que adopten medidas para asegurar este derecho con el convencimiento que la paz es esencial para la seguridad y el bienestar de la humanidad. Además, la paz es condición necesaria para el desarrollo social, cultural y económico de los pueblos.

            Muchas comunidades alrededor del mundo están utilizando el deporte como herramienta para construir paz y convivencia. El fútbol, por ejemplo, está siendo utilizado en muchos países para apoyar la desmovilización y el desarme, y para ayudar en la reintegración de excombatientes – particularmente jóvenes excombatientes –  a las comunidades. El fútbol tiene la capacidad de pacificar a individuos con tendencias a hostilidad y violencia, y devolverles el sentido de seguridad y normalidad.

            El deporte también puede ayudar a personas social y económicamente excluidas. Cuando se practica en espacios seguros, el deporte ayuda a las personas a construir relaciones positivas, y a desarrollar confianza y auto estima. El deporte puede abrir las puertas a las oportunidades y ayudar a los mas vulnerables en sus procesos de integración social.

            Adicionalmente, el deporte es utilizado por ONG’s para resolver problemas de género. Estos programas ayudan a mejorar la percepción que los niños y jóvenes tienen de las mujeres y sus capacidades. Además, el juego le permite a las mujeres tener una mayor interacción social fuera de sus hogares y las empodera como constructoras de paz. El deporte ha probado ser especialmente efectivo como medio para incluir a las mujeres en diálogos de convivencia comunitaria y en reducir la violencia intrafamiliar.

            En el plano individual, hay evidencia que el deporte promueve la salud física y mental. La práctica del deporte ayuda a prevenir problemas cardiovasculares y, a través de la secreción de endorfinas, ayuda a reducir el stress, la ansiedad y la depresión. En términos de sicología social, el deporte es un excelente vehículo para promover valores tales como la tolerancia, la solidaridad, el respeto y la honestidad. Todos estos beneficios apuntan a aumentar el capital humano de una sociedad y a construir tejido social.

            Pero mal utilizado, el deporte puede promover conflictos y fomentar el odio, el terrorismo, la discriminación y el racismo. Prueba de esto, el nacionalismo extremo y la violencia practicada por los hooligans, o el secuestro perpetrado por  extremistas palestinos a la delegación israelí en los Juegos Olímpicos de Munich en 1972. En Munich murieron cinco terroristas palestinos y once deportistas y dirigentes israelíes.

            En nuestro medio, el deporte también ha originado hechos lamentables. Recientemente en Barranquilla, luego de la pérdida sufrida por el Junior ante el Once Caldas en la final del fútbol profesional Colombiano, entre disparos y ataques con armas blancas, las barras bravas destruyeron vitrinas y cometieron asaltos a la población. En el crimen mas insulso que se haya visto recientemente, el volante del Junior de Barranquilla, Javier Florez, asesinó vilmente a un hincha que lo recriminó por la pérdida del equipo. Esta es una clara muestra del potencial destructivo del deporte cuando el enfoque es exclusivamente deportivo. Estos hechos obligan a nuestros dirigentes a cuestionar seriamente el aporte social del equipo profesional, cuyo propósito debiera ser el de formar, no solo futbolistas, sino ciudadanos ejemplares.

            Las iniciativas deportivas diseñadas de manera integral pueden ayudar a superar los problemas de violencia, pobreza y la exclusión. Pero cuando se trabaja sin enfoque social, la pasión que despierta el deporte puede traer consecuencias devastadoras. Como sociedad, debemos ser capaces de utilizar las posibilidades pedagógicas del deporte para promover valores entre nuestros niños y jóvenes. Solo así podremos construir comunidades sanas y seguras. 

domingo, 5 de julio de 2009

El Mensaje de Obama

El Mensaje de Obama           

            Durante la visita del Presidente Uribe a la Casa Blanca, el Presidente Obama reconoció los logros del gobierno Colombiano. Obama manifestó admiración por el coraje desplegado por el Presidente Uribe en la lucha contra los insurgentes y los narcotraficantes. Los dos temas principales en la agenda, el tratado del libre comercio (TLC) y la re elección presidencial, se abordaron con claridad.

            En cuanto al TLC, Obama señaló que aunque hay dificultades y que queda trabajo por delante, mantiene el optimismo y confía que el tratado sigue siendo posible. Seguidamente, el Presidente Obama aclaró que si bien el número de casos de asesinatos de sindicalistas y otras violaciones de derechos humanos se han reducido, es muy importante que el gobierno Colombiano demuestre avances en transparencia y legalidad en temas tan delicados como las ejecuciones extrajudiciales y las interceptaciones telefónicas.

            Con relación a la re elección, tema que los mandatarios no pudieron evadir, Barack Obama manifestó que cada país debe tomar sus propias decisiones y enfatizó que su política exterior recae sobre tres elementos claves: el apoyo a las democracias, el respeto a la soberanía de los países y la libre determinación de los pueblos. Seguidamente, Obama fue claro al afirmar que en Estados Unidos dos períodos presidenciales han demostrado ser suficientes y que después de ocho años la gente quiere un cambio. Como ejemplo, Obama mencionó que George Washington, siendo el primer Presidente americano y pudiéndose mantener en el poder de por vida, prefirió retornar a la vida civil luego de ocho años de gobierno y sentar un gran precedente. Conociendo su talante democrático, no extraña la indirecta de Obama a Uribe.

            Lo que sí llamó la atención durante la declaración conjunta a la prensa de los dos mandatarios fue la intención de Obama de ampliar la agenda bilateral. Obama afirmó que la utilización de las herramientas militares no son suficientes para combatir a los enemigos del progreso. Obama declaró que los mayores enemigos del progreso son las injusticias, el hambre, la falta oportunidades y las inequidades.

Ante esta declaración, Uribe repuntó mencionando la importancia de la cohesión social como elemento clave de sus mandato, y los avances que se han logrado en cobertura educativa y nutrición infantil. Uribe mencionó la insuficiente infraestructura educativa y la falta de atención a niños y niñas de temprana edad como dos de los más grandes problemas de Colombia en el orden social.

Este tipo de conversaciones ampliadas a los temas sociales es muy representativo del enfoque progresista del  nuevo gobierno de Barack Obama. Poco se parece al estilo de su antecesor, George Bush, cuyo enfoque se basaba fundamentalmente en al apoyo a la seguridad democrática. Le tocará a Alvaro Uribe, en el año que le queda de gobierno, adaptarse al estilo del nuevo gobierno americano, para el cual la seguridad sigue siendo un componente importante, pero donde cobran mayor relevancia el respeto a los derechos humanos, la inclusión social y la reverencia al estado de derecho.

El gobierno demócrata que lidera Barack Obama sabe perfectamente que la violencia que ha sufrido Colombia por más de cincuenta años no es sino un devastador síntoma de nuestra realidad nacional. El problema es mucho más profundo. La verdadera causa de la violencia y la inseguridad de Colombia hay que buscarla en la insuficiencia de nuestro sistema educativo, en la falta de oportunidades para nuestros jóvenes, en la corrupción de nuestros gobernantes, en la generalizada impunidad y en la debilidad de nuestras instituciones.

Por eso, como dice nuestro Presidente, “la culebra está viva”. La culebra no morirá hasta tanto no llevemos simultáneamente intervenciones sociales a todos aquellos lugares donde llevamos la fuerza pública. Muchos de nuestros jóvenes descubren en la guerrilla, el crimen y la pandilla su mejor posibilidad de subsistencia. Simplemente no encuentran mejor opción de vida.

Talvez el gobierno liberal de Obama sea una oportunidad para que nuestra  alianza con el coloso del norte no se limite a aumentar el número de helicópteros artillados y bases militares, sino que, a través de asistencia efectiva al desarrollo, permita ofrecerle mejores oportunidades de vida a  nuestros jóvenes.

miércoles, 24 de junio de 2009

Es Hora de Construir

Es Hora de Construir 

            Los Barranquilleros hemos sido bombardeados en las últimas semanas con grabaciones ilegales que revelan comportamientos desatinados por parte de algunas personas en cargos importantes. Hecho muy desafortunado para una ciudad donde convergen todos los problemas sociales y que apenas comienza su re construcción.  Pero ya es hora de pasar de la protesta a la propuesta.

            Las sociedades llenas de problemas como la nuestra tienen un camino muy largo por recorrer para alcanzar niveles de desarrollo aceptables. Uno de los obstáculos que encuentran en el camino son prácticas de administración pública y privada corruptas y atrasadas. Por esto, necesitamos organizaciones ciudadanas y veedurías activas y decididas.

Cada día la sociedad civil cobra más importancia en la gobernabilidad del mundo porque permite reducir significativamente las arbitrariedades e injusticias de las personas en el poder. Las organizaciones de ciudadanos independientes ayudan a disminuir los niveles de corrupción. Desafortunadamente la corrupción, la cual se presenta de muchas formas incluyendo en uso ilegítimo de información privilegiada, tráfico de influencias, malversación de fondos, fraudes, sobornos, extorsiones, prevaricación y caciquismo, afecta en mayor medida a los pobres y vulnerables.

            Claramente, las democracias funcionan mejor cuando existen controles cruzados protegiendo a la ciudadanía de los abusos de poder. La diversidad de opiniones debe verse como fuente de riqueza y creatividad. La participación de agentes sociales de diferente índole ayuda a reducir las tensiones y contribuye al aprendizaje colectivo. Nuestros líderes deben aceptar que la deliberación pública es sana y fortalece la democracia. En general, las democracias funcionan mejor cuando son abiertas y pluralistas.

            También se requieren buenos líderes en todos los sectores que ayuden a re acomodar las fuerzas de la ciudad. Debemos evitar que las confrontaciones y las riñas personales absorban la atención; lo ideal es que todos trabajemos armónicamente para  sacar a nuestra ciudad del atraso en que se encuentra. Hay que evitar confrontaciones desproporcionadas que fracturen el tejido de nuestra sociedad.

            El Gobernador  del Departamento y el Alcalde Distrital, como nunca antes en nuestra historia reciente, están trabajando en forma articulada con la Cámara de Comercio y los gremios. Se percibe una fuerza renovadora basada en la incorporación de buenas políticas públicas y mayor transparencia en la gestión. Estamos pasando por un momento de cambio positivo; se busca fortalecer la institucionalidad, limpiar la casa y sembrar las bases del desarrollo.

            Sin embargo, es un error cerrarle las puertas a veedurías y opiniones divergentes.  En esto, las veedurías locales como Visión Compartida tienen un reclamo justo y los gremios de Barranquilla algo que aprender. Toda sociedad necesita una conciencia que represente los intereses mas amplios de la población y que ayude a detener aquellos proyectos que atentan contra el bien común. Barranquilla, como nuestro espíritu Caribe, debe ser abierta e incluyente.

            Las veedurías no pueden callar y deben seguir haciendo su trabajo. Pero su estilo debe ser constructivo; se deben evitar las agresiones personales. Es mucho más productivo hablar de ideas y propuestas. Al final, las sociedades democráticas prosperan cuando conviven en medio de las diferencias y permiten la realización de acuerdos y consensos.

            El trabajo ciudadano debe ser ejemplarmente ordenado, serio y responsable porque su poder no emana de la fuerza, ni del dinero, sino de la información, la moral y la decencia.

Se requiere sensatez y prudencia por parte de todas las fuerzas vivas de la ciudad. Utilicemos nuestras energías para plantear ideas y promover valores ciudadanos. Trabajemos sobre lo que nos une, no sobre lo que nos divide. Gobernantes, gremios, veedores: abramos las puertas, reconozcamos nuestros errores, preparemos la agenda común y avancemos.

            No podemos quedarnos tirando piedras.

Parodiando la frase de la Alcaldía de Alex Char: es hora de construir.

lunes, 22 de junio de 2009

La Tercera Fuerza

La Tercera Fuerza

            Cada día la sociedad civil cobra más importancia en la gobernabilidad del mundo. Organizaciones no gubernamentales (ONG’s), asociaciones civiles y coaliciones de ciudadanos se están organizando de mejor manera para participar efectivamente en las decisiones de sus comunidades. Esta realidad permite reducir significativamente los abusos de las personas en el poder y disminuir los niveles de corrupción, flagelos estos en buena parte responsables de la pobreza y la exclusión social que vive el mundo menos desarrollado.

            Toda sociedad necesita una conciencia que represente los intereses de la población de la forma más amplia. Una sociedad civil activa permite detener a aquellos proyectos que atentan contra el bien común y que los gobiernos, por razones hay veces oscuras, prefieren ignorar. A través de la historia, el activismo civil ha permitido detener violaciones de derechos humanos y proyectos destructores de ecosistemas.

            Por ejemplo, grupos civiles lograron llevar el caso de Augusto Pinochet a las cortes legales por violaciones a los derechos humanos durante su dictadura en Chile. En 1997, gracias a organizaciones no gubernamentales,122 países firmaron un tratado para prohibir el uso minas anti personales, a pesar de las objeciones de muchos gobiernos poderosos. La empresa Nike vio fuertemente afectado su balance financiero cuando se le acusó de violar derechos laborales en sus fábricas localizadas en países pobres.

            Un extraordinario ejemplo de un grupo civil activo en Colombia es la Red Juvenil e Infantil de Protectores de Derechos Humanos de Ciudad Bolívar en Bogotá. Utilizando argumentos serios y protesta pacífica, lograron que el Plan de Desarrollo del Distrito incluyera ocho colegios nuevos para su localidad, además de desayuno y almuerzo para los estudiantes. Los análisis de la red habían demostrado deserción escolar por física hambre.

            En materia de seguridad, este grupo de jóvenes también logró que la administración del Distrito de Bogotá volteara su mirada hacia la localidad. Los crímenes se redujeron a más de la mitad y la ‘recogida de jóvenes’ en fines de semana cayó 85%. Como si esto fuera poco, este grupo de ciudadanos logró que bachilleres de Ciudad Bolívar continuaran sus estudios gracias al apoyo de la CUN – Corporación Unificada Nacional de Educación Superior (Diario El Tiempo, Caballeros y Damas de Ciudad Bolívar, Junio 14 de 2009).

            El poder se manifiesta diferente manera en cada uno de los tres actores principales de la sociedad. Los gobiernos tienen poder gracias a sus fuerzas armadas y la policía. En muchos países se abusa de este poder. En Colombia, los falsos positivos son un ejemplo de esto.  El otro actor importante, la empresa privada, tiene mucho dinero, el cual utiliza para influenciar a gobiernos a través de contribuciones políticas y hasta sobornos, en algunos casos. La sociedad civil no cuenta con poder militar ni económico, solo cuenta con personas valientes que no aceptan injusticias, atropellos ni desigualdades.

Lo  más interesante de todo es que los vientos están favoreciendo a la fuerza ciudadana. Tecnologías como Internet, blogs, YouTube, Facebook y mensajería de texto vía celulares, permiten que la gente se comunique horizontalmente, se movilice políticamente y critiquen a sus líderes duramente sin que estos puedan ejercer los controles de antes. En días de elecciones, por ejemplo, observadores con celulares pueden fácilmente grabar la compra de votos por parte de los corruptos.            

            Las democracias funcionan mejor cuando hay control cruzado. Una sociedad civil en movimiento es clave para defender a la ciudadanía de la corrupción y de los abusos de poder. El trabajo ciudadano debe ser ejemplarmente ordenado, serio, responsable, técnico y perseverante, porque su poder no emana de la fuerza ni del dinero, sino de la información, la moral y la decencia.

            Gracias a los avances tecnológicos, la tercera fuerza tiene el viento a su favor. Es una nueva esperanza para asegurar gobiernos más limpios y transparentes, y sociedades más justas e incluyentes. 

lunes, 8 de junio de 2009

Uribe no va al baile

Uribe no va al Baile

“…lo que saca realmente adelante a las naciones no son ni el ímpetu ni la buena voluntad

de sus líderes, sino la fortaleza de sus instituciones.”

Revista Semana

Alvaro Uribe ha sido el mejor presidente en la historia reciente de Colombia. La política de seguridad democrática, columna vertebral de su proyecto de gobierno, ha sido muy efectiva. Todos los indicadores de seguridad han mejorado, la guerrilla ha sido debilitada y miles combatientes ilegales se han desmovilizado. Por el lado económico, si bien es cierto que el desempleo no ha cedido, la confianza inversionista sí ha mejorado notablemente - la IED (Inversión Extranjera Directa) ha pasado de US $1,700 millones al año antes de Uribe, a más de US $10,000 millones.

Su área más cuestionada, la cohesión social, se salva gracias al extraordinario trabajo de uno de los mejores hombres de este gobierno, Luís Alfonso Hoyos, Alto Consejero Presidencial y Director de la Agencia Presidencial para la Acción Social.

Uribe es criticado por ser un micro gerente enfermizo que maneja el país como si fuera una finca – un capataz y muchos peones - , y que por eso aleja de su gobierno a muchas de las mejores mentes. Si bien estas críticas tienen soporte, no podemos dejar de reconocer que nuestro Presidente es un hombre trabajador, competente y honesto. Uribe ama profundamente a la patria y le ha devuelto la esperanza de vida a millones de Colombianos.

Pero Alvaro Urbe Vélez no será candidato a la Presidencia de Colombia en el 2010.

Uribe sabe que una tercera candidatura consecutiva polarizaría su fuerza política, deterioraría su imagen como demócrata y lo colocaría, junto a Chávez y Correa, como irrespetuoso de la institucionalidad. Colombia es un país de vocación liberal y democrática que no ha experimentado regímenes dictatoriales o concentraciones desmedidas del poder ejecutivo. La Constitución de 1991 redactada por indígenas, grupos de izquierda, excombatientes ilegales, minorías religiosas y representantes de los poderes tradicionales, es reconocidamente democrática. A pesar de sus imperfecciones, la democracia Colombiana es la segunda más antigua (no interrumpida) del continente, después de los Estados Unidos. Por eso, no sorprende el diario aumento en la proporción de Uribistas anti re eleccionistas sobre los re eleccionistas. Insistir en una segunda re elección sería muy riesgoso para alguien que ya goza de un sitio de privilegio en la historia democrática Colombiana.

Uribe entiende la importancia de mantener intactas las relaciones con el gobierno de los Estados Unidos. El Presidente Barack Hussein Obama le ha hecho saber al Presidente Uribe que su gobierno no vería bien una segunda re elección. Dada la importancia de las relaciones de Colombia con los Estados Unidos, y la aprobación del TLC aún en dudas, no pareciera conveniente que Uribe ignorara la recomendación del hombre mas poderoso del mundo libre.

Uribe no actuaría en contra de los gremios, los empresarios, la opinión, la iglesia y los intelectuales. La mayoría de los empresarios no son re eleccionistas. El Presidente de ANDI dijo recientemente que no hay que confundir la gran admiración que el sector privado le tiene a Uribe con el peligro de alargar su período más allá de lo aconsejable. Por su parte, el reputado economista y ex Ministro Rudolph Hommes ha señalado que andar cambiando la Constitución para ajustarla al gusto de quien está al mando no es una práctica democrática. El Cardenal Rubiano ha manifestado que después de un segundo mandato es importante que el presidente no aspirara a una nueva reelección. 

Por el lado internacional, Luis Alberto Moreno, Presidente del BID dijo que no está seguro que una nueva reelección sea lo mejor, incluso para el mismo Presidente Uribe. La prestigiosa revista The Economist ha afirmado que si Uribe no desiste ahora que goza de gran popularidad, podría estar atentando contra sus propios logros. El editorial del diario The Washington Post recientemente señaló que sería mejor que el Presidente Uribe dejara el poder para entregarle al país un último regalo: el fortalecimiento del sistema político que el mismo ha trabajado para salvaguardar.

            La gran paradoja es que la Seguridad Democrática sería la mas beneficiada si Uribe desiste de una segunda re elección porque se  estarían resguardando las instituciones democráticas.

            La encrucijada del alma sobre su segunda re elección es solo una hábil frase de distracción para mantener gobernabilidad en un año preelectoral. Nuestro Presidente es demasiado inteligente para acometer semejante despropósito.

            Habilitado constitucionalmente o no, Uribe no va al baile.

domingo, 24 de mayo de 2009

Filantrocapitalismo

Filantrocapitalismo

            Filantrocapitalismo es la práctica de utilizar principios de negocios en el sector social. Esta idea de introducir prácticas empresariales para impulsar cambios sociales es un enfoque que ha ganado mucho terreno en los últimos años . En la actualidad, muchos de los más grandes filántropos se concentran en apoyar organizaciones que utilizan las fuerzas del mercado para alcanzar objetivos sociales. Durante siglos la caridad asistencialista dominó el mundo de la filantropía. Pero ahora el filantrocapitalismo se ha convertido en el nuevo paradigma.

            El filantrocapitalismo, promovido por figuras de la talla de Bill Clinton y Bill Gates, ha hecho posible que cientos de miles de desposeídos mejoren sus condiciones de vida. Sus organizaciones – Fundación Bill & Melinda Gates e Iniciativa Global Clinton – han hecho grandes inversiones para mejorar la salud, la agricultura y acceso a crédito para los más excluidos, especialmente en Africa.

            Según los filantrocapitalistas, la debilidad de las organizaciones del sector social radica en su dependencia en donaciones y contribuciones voluntarias. Si las organizaciones sociales introdujeran prácticas gerenciales y se comportaran más como empresas serían más fuertes y sostenibles. Es decir, aquellas organizaciones sociales que utilizan los mercados para generar ingresos son más efectivas porque no dependen de donantes para generar impacto.

            Los filantrocapitalistas argumentan que prácticas gerenciales básicas tales como la elaboración de planes de negocios, la rendición de cuentas y la aplicación de procesos bien diseñados, permitiría un gran salto en el desempeño de organizaciones no gubernamentales (ONG’s) y fundaciones privadas. Es una idea bastante seductora en vista de que muchas de las organizaciones sociales históricamente han demostrado ineficiencias, ineficacias y dificultades en lograr impacto a gran escala.

            Los filantrocapitalistas insisten en las bondades de extender los principios del libre mercado a los proyectos impulsados por la sociedad civil. Ellos asumen que lo que funciona en el sector privado debe funcionar en el sector ciudadano y han propuesto crear un ‘mercado social de capitales’ por medio del cual las organizaciones sin ánimo de lucro entrarían a competir por recursos. En otras palabras, los donantes solo entregarían dinero a organizaciones sociales de comprobada eficiencia y eficacia. Mediciones serias y objetivas publicadas en Internet le permitiría a los donantes comparar desempeño entre diferentes organizaciones. Sería algo similar al mercado de valores donde los inversionistas tienen a su disposición la información de las diferentes empresas para tomar decisiones de inversión.

            Pero el filantrocapitalismo también tiene sus detractores. Para los enemigos del filantrocapitalismo, la lógica de los negocios es muy diferente a la lógica de la transformación social. Por ejemplo, las ideas redistributivas y de justicia social son elementos ajenos a los capitalistas. Prueba de esto es la frase del hombre mas rico del mundo, el empresario Mejicano Carlos Slim – “la riqueza es como un árbol, se distribuye la fruta pero no la rama.” Como sugiere Matthew Bishop, autor del libro Mitos y Realidades del Filantrocapitalismo, “seguramente Slim piensa que la rama, el árbol y el bosque le pertenecen solo a el.”

            En los negocios se premia el crecimiento, el tamaño de las ventas y la participación de mercado, pero la interacción de la gente con las instituciones no se valora lo suficiente. Un inversionista privado pregunta: “Cuantas son las utilidades?” Es decir, los inversionistas privados, miran los rendimientos y los dividendos pero dejan de medir las relaciones entre los diferentes actores.

            En el sector social se le da mas importancia a la interacción entre la organización y la sociedad civil. Por esto, el resultado de la gestión es más difícil de medir que en una empresa privada. Además, en lo social el verdadero impacto se ve en el largo plazo.

            Las intervenciones sociales proponen cambios sistémicos, los cuales generalmente requieren movilización social, acción política y articulación con el Estado. Las aventuras empresariales muchas veces ignoran estos elementos.

            La aplicación de prácticas privadas en el sector ciudadano puede resultar menos conveniente  de lo que parece. Sin embargo, alinear rendimientos sociales y ambientales con rendimientos económicos es el mayor reto de nuestra época. Porque lo cierto es que si queremos una sociedad justa y un planeta sostenible debemos insistir en promover solo aquellas empresas que les va bien haciendo el bien.

miércoles, 13 de mayo de 2009

Seguridad y Principios

Seguridad y Principios

            “As far as our common defense, we reject as false the choice between our safety and our ideals (En cuanto a nuestra defensa común, rechazamos como falsa la noción de escoger entre nuestra seguridad y nuestros ideales).”

            Esta se convirtió en la frase más representativa del discurso inaugural de Barack Obama. Desde que llegó Obama a la Presidencia del país mas poderoso de todos, las tensiones del mundo han empezado a ceder. En el segundo día de su Presidencia, Obama dio orden ejecutiva de cerrar el centro de detenciones de Guantánamo donde están recluidos 245 individuos capturados en Irak, Afganistán y otros lugares. Al dar la orden, Obama afirmó enfáticamente que seguirá combatiendo el terrorismo y la violencia, pero lo hará de manera consistente con sus ideales y valores.

            Obama también dio instrucciones claras a las Secretarías de Estado, Tesoro y Comercio en cuanto a la relación con Cuba. A todos los cubanos-americanos ya se les permite viajar a Cuba a visitar familiares. Además, ya pueden enviar remesas a sus parientes en la isla. Obama también liberó la política de comunicaciones con Cuba y amplió la lista de productos exportables, en especial aquellos de tipo humanitario.

            En cuanto a Irak, el Presidente Obama ha confirmado que la mayoría de las tropas norteamericanas saldrán del país en Agosto del 2010. Después de esa fecha, las fuerzas militares norteamericanas no participarán más en combates. A partir de ese momento, 35,000 hombres y mujeres permanecerán entrenando a las fuerzas Iraquíes hasta el 2011. De allí en adelante, los Iraquíes tendrán que defender sus instituciones por sí solos.

            Con relación a Irán, Barack Obama señaló, “si aflojan el puño, encontrarán una mano extendida de nuestra parte”.  Las relaciones con Irán se rompieron en 1980 y en los últimos años se han deteriorado aún más a raíz del apoyo que grupos terroristas como Hamás y Hezbollah reciben del país Persa. Obama seguirá abierto a la posibilidad de sostener conversaciones directas con Irán y Siria para construir una paz duradera en Irak y en el Medio Oriente en general.

            La política internacional de Obama se basa más en principios que en intransigentes posiciones. Para el nuevo gobierno norteamericano el diálogo y la diplomacia van de la mano.

            En Colombia, los acontecimientos recientes van en vía contraria a los principios de Obama. Los Colombianos sentimos vergüenza por las constantes  violaciones a derechos humanos por parte del Estado Colombiano. Uno de los Colombianos más prominentes, el ex-Presidente César Gaviria, recientemente arremetió contra el gobierno por los seguimientos de organismos del Estado – ‘chuzadas’ del DAS – a magistrados de las altas cortes, personas de la vida política y periodistas. Gaviria dijo, “…se está abandonando el estado de derecho.”

            También han afectado nuestra dignidad y perjudicado la imagen del país las ejecuciones extra judiciales (falsos positivos) perpetradas por la fuerza pública. Hay más de 1.500 casos denunciados. Como consecuencia de este hecho, Gran Bretaña retiró una ayuda de 700.000 dólares al ejército Colombiano. El Senador y ex-candidato presidencial demócrata, John Kerry, manifestó, “…esta es la violación a derechos humanos mas grave que hemos visto en América Latina en décadas.”

 

            Muchos oficiales en Colombia ven los reclamos a violaciones de derechos humanos como una guerra política contra ellos o como una campaña a favor de la guerrilla. Para algunos funcionarios del gobierno, defender los derechos del hombre es ser ‘blandengue’ o débil. En ellos prima la idea Maquiavélica del éxito a cualquier precio – aún a expensas de nuestros principios – porque glorifica al líder y conduce al interés general.

            Pero Obama insiste, “…nuestro poder crece con su uso prudente; nuestra seguridad emana de defender una causa justa, de la fuerza de nuestro ejemplo, de nuestro temple de humildad y restricción.”

            Para el líder del mundo libre, gobernar con principios no es señal de debilidad, es señal de fortaleza.